
“Pequeña pasajera,
sola con tu alcancía de visiones…
en el fondo de todo jardín hay un jardín.
Ahí está tu jardín.
Talita cumi”
O. O.
Murió este verano.
Se precipitó
desde la cumbre
del monitor
Voló en picada
hasta el teclado,
y descansó
sobre la palma
de mi mano.
Mustia y silenciosa
desapareció
entre vocablos rotos.
Hoy no hay
metáfora
que la entierre,
ni lágrimas
que la acompañen
cuando este desgarro
de palabras insepultas
agonice
en otros poemas.
¿Me quedé sin vos Alejandra?
Talita cumi.




















