lunes

Tu mirada (Diatriba o invectiva)


Cuando me mirás así, de esa manera penetrante que escarba en mi interior pero que al mismo tiempo permanece velada para mí, no podés verme. No me reflejo en tus ojos de alga de río turbio y peces muertos. Algo parecido a la locura me arrastra a vos; y digo locura porque amarte afiebradamente, deseando tu contacto de reptil que huye hacia mundos subterráneos, a pájaro sin clasificar, a cosa extraterrestre, lo es.
No necesito nada de vos, ¡Enterate! Sólo quiero descifrar tu código; el acertijo de tu sonrisa. Te analizo, como quien analiza un pecado, una virtud abandonada por inútil, una palabra que no dice nada.
Quedate así, no te rías por mis palabras de gata herida, como un tango; como los abismos que desparramas en carcajadas burdas, insolentes. Soy así, me conocés lo suficiente como para saber dónde clavar y poner tu daga, la misma que se esconde en la sordidez de tu mirada de alga de río turbio y peces muertos.
Cuanto tiempo te esperé, como una estúpida, mirando las viejas manchas de humedad de tu bulo. Nunca entendí bien los motivos por los cuales me diste una llave. ¿Qué abrí con ella? ¿Dónde penetré? O sólo fue una forma más de burlarte, de doblegarme como si fuera un metal maleable en las manos de un escultor. ¿Escultor? Me da risa la comparación. Lo más cerca que estuviste del arte, fue cuando te regalé esa reproducción que ni siquiera enmarcaste, sobre el arte pop de los años sesenta. Dejaste que las moscas y mosquitos defecaran en ella. Esa fue otra forma más de agredirme, como cuando te reís de mi admiración por Chagall, o de mi forma triste de querer imitar su estilo, o de mis esfuerzos sobrehumanos para vivir del arte. Claro, a vos nada que te conecte con el alma, los sentimientos, las entrañas, te parece importante. Lo único que llena ese vacío que tenés en el pecho; sí allí mismo en esa cavidad, regalo sin sorpresa, órgano vital, son tus vicios, tus instintos de bohemio decadente. Ya sé que escupo las palabras, las tenía todas juntas en la garganta; borbotones de insultos, de metáforas de mierda, de sinónimos de materia fecal: Vos.
Reite todo lo que quieras; con tu boca, tu cara, tus pies, tus genitales. Ya no me importa nada que tenga que ver con vos.
¡Ah! Sobre la mesa dejé tus llaves.

19 comentarios:

juan borges dijo...

admirable,tus palabras ,tu descripcion, son flechas incendiarias que me trasportan hacia un oasis de pasion, que tonto ese hombrecito por no saber aprovechar ese fuego

Claudia dijo...

jaja, hay que tener piel para bancarse ese fuego!!!
Gracias por pasar.
Besos.

Marcela dijo...

¡Cuántas veces las mujeres querrían decir algo así y no pueden! Decime por favor que ella, finalmente, se fue con una sonrisa de haber soltado todo lo que tenía atravesado...

Besos!

Claudia dijo...

Claro Marce!!! ella se fue triunfante y hasta hizo gala de su irónico sentido del humor...Besos

RAMMSES dijo...

Hola!!!
Aquí estoy descubriéndote y me gusta la manera como abordas el tema. Me fascinó tu forma para definir lo que no tiene definición. He disfrutado con este escrito tuyo.
Muchas gracias por pasar por mi blog y así dejarme descubrir tus letras.
Te visitaré siempre ...
Un abrazo.

©Claudia Isabel dijo...

Gracias por pasar y por tus palabras. Besos.

Mario de Gea dijo...

Estupendamente relatado!

Enhorabuena!
¿Quieres mis llaves?

Ven, ven a por ellas.....

Un beso!!

©Claudia Isabel dijo...

Bien Mario!!!
Gracias por ofrecerlas...Te mando un beso.

Burundi dijo...

Qué razón tienes,lo dificil es cambiar la mentalidad de los que piensan así,aunque siendo tan obtusos,lo veo dificil.
Gracias por pasarte por mi blog,me encanta el tuyo.Escribes genial,te agregare como enlace y te leere más a menudo.

Saludos desde Madrid.

©Claudia Isabel dijo...

Gracias por visitarme...me gustan mucho tus notas. Besos.

Rodolfo N dijo...

Una excelente perla, este escrito!
Me encantó el enfoque.
Un beso

©Claudia Isabel dijo...

Gracias rodolfo por tu visita. Nos seguimos leyendo. Te mando un beso

Lilit dijo...

Wow! una lección de fortaleza, una ametralladora terapéutica para soltar hasta la última gota de ira, ejercicio liberador y sanador.
Gracias por dejar tus comentarios en mi blog.
Un beso.
Volveré!

©Claudia Isabel dijo...

Gracias a vos por pasar. Besos, y no seguimos leyendo.

Anabel dijo...

Sí señor, eso es mandar a la mierda, sin más. Genial.

Hay que tener estilo hasta para mandar a hacer puñetas a alguien.

Besos,

Anabel

©Claudia Isabel dijo...

Asi es amiga! merecido entonces. Gracias por pasar. Besos.

Verónica Curutchet dijo...

muy bueno. Hay que tenerlos bien puestos para hacer algo así:

"Reíte....
¡Ah! Sobre la mesa dejé tus llaves."

¡¡¡¡GENIAL!!!

©Claudia Isabel dijo...

Y si, hay tipos que se merecen que les tires las llaves por la cabeza....Gracias por leer. Besos.

SERHUMANA dijo...

Bien por todo aquel que devuelve las llaves que solo abren un cuarto oscuro de maltratos disfrazados de desden. Bien por todo aquel, que no quiere ir ya mas a ese sitio. Bien por todo aquel que aprende a quererse. Bien por todo aquel que ya no necesita migajas de algo que simula ser cariño (porque el cariño no viene nunca en migajas). Bien!!!!!!!!!!!!


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