El poema es el puente que une dos extremos ignorados. Pero es también esos extremos. El poema es una venturosa incursión por lo ignorado...Algo inmortal, nacido de criaturas mortales.
S. T.
Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña. Los he escrito sencillos para que tú los entiendas. Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan, un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica.Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,otras soñarán con este amor que no fue para ellas.Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,(escritos para conquistarte a ti) despiertanen otras parejas enamoradas que los lean, los besos que en ti no despertó el poeta.
Esta será mi venganza: Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso y leas estas líneas que el autor escribió para ti y tú no lo sepas.
Tallerines "Cuent@me.com" Feria del libro Buenos Aires.
Graciela, claudia, M. Marta y Cecilia
Nuestra Antología
Cuent@me.com
Homenaje al Poeta
El bufón llega de su gira de excentricidades y busca en mi, refugio para su cansancio. Me recorre primero con sus ojos negros y penetrantes, me estudia, olfatea mi pelo, sonríe a medias. Sabe que mis brazos lo rodean sin preguntar. Él es como un sueño, breve y fugaz. No hay preguntas y mucho menos respuestas. Es efímero, a veces irreal; también puede ser esa llama que me quema y me ilumina, porque él tiene su propia luz, y yo mi propia oscuridad. Desaparece en otoño. Regresa en primavera. Los extremos no le gustan, las mañanas tampoco. Es un noctámbulo que sólo respira la noche. A mí me agrada el otoño porque se despoja de todo su deterioro; renace pronto, y se vuelve a inventar.
Me queda el cuerpo vacío sin vos, bufón. Las palabras que pensé se precipitan y caen, no hay quien las escuche, sólo estas cuatro paredes sordas. Parto una manzana, y esa otra mitad, la tuya, se oscurece en el rincón. No hay retorno para tanto silencio. No hay eco sin palabras, sin gemidos.
El viento agita las hojas de los árboles, puedo verlo por la ventana. Me trae el amargo recuerdo de tu ausencia, de los años pasados, y de la juventud que quiere despedirse,
aunque no se lo permita.
Y a pesar de todo lo que acontece, de tu recuerdo, y de que la vida sigue…Vos no estas desde hace tiempo.
Ahora prefiero pensarte intacto. Con tu enorme y hermosa sonrisa de bufón; tu salvaje presencia inspiradora de locos poemas, tu lirismo encantador, tu imponente figura: dura y conmovedora.
Hubiese querido estar en ese instante final, sostenerte la mano, decirte cosas lindas, porque amabas todas las cosas lindas, en especial las palabras.
¡No es justo que la belleza muera, que el poeta muera, y que mi mundo pierda tus ojos negros, penetrantes y llenos de fuego!
Me hice amiga de tu recuerdo. Tengo una vida, una historia que construyo día a día. Con el tiempo aprendí que el amor no desaparece; se muda para poder habitar otros cuerpos y poder contar otras historias.
Claudia.
El que quiera escribir...que escriba.
Poeta: Rubén Vela
AMÉRICA
Cementerio de Purmamarca
No murieron de violencia.
Murieron de paciente
resignación y olvido.
Son otros héroes.
Pero también murieron de belleza,
de asombrada belleza.
Murieron de ríos furiosos y montañas,
de soles increiblemente ardiendo
en desiertos de sed.
(¿Ése es tu nombre, América?)
Murieron en silencio
anticipando el grito.
La ciudad es otra soledad.
***
MANERAS DE LUCHAR
Que no me digan
que escriben simplemente,
que dicen el poema
sin pensarlo siquiera.
Que él nace porque sí.
Es un arduo trabajo,
un oficio de herreros,
un hacer proletario.
Un cansancio que continuará mañana.
Que no me digan
que se hacen poemas sin sudores,
sin una larga y violenta jornada de trabajo.
Tengo las manos como las de un labriego,
duras, gastadas, llenas de poemas.
De Poesía y libertad, 1996
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