
La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no
diré mi poema y yo he de decirlo. Aun si el poema (aquí, ahora) no
tiene sentido, no tiene destino. Alejandra P.
Hay una condena
en esta orgía
de palabras
que golpean
y caen
sobre el papel.
El viento
Las recoge
y las sopla lejos.
***
Volveré siempre
a tu vida
Omnipresente
estaré
en tu piel,
al acecho de tus ojos
y de esa mueca amarga
que es tu boca
cuando no se abre
sobre la mía.
una vez más.
Esta sangre
que se derrama
mientras te escribo.
Este vacío doloroso
que me circunda…




















